Mútua Ayuda al Duelo

Se abre el camino a la esperanza

Comparte, escucha, acoge y cuida

Hemos sentido el vacío, la ausencia, el miedo, las lágrimas que acompañan a la muerte.

Sabemos por lo que estás pasando porque hemos recorrido también ese camino.

¿Y sabes que? Aunque ahora te parezca imposible al final del mismo, si tu quieres y trabajas para conseguirlo, hay luz.

“Conocemos el sufrimiento profundo y desgarrador que se siente cuando muere una persona a la que amas profundamente.”

¿Qué es la Pastoral del Duelo?

La pastoral del duelo -acompañando a los dolientes por muerte de seres queridos- se incardina en el corazón de las Bienaventuranzas del Reino anunciado por Jesús, expresa el amor del Padre y transmite la consolación del Espíritu Santo.

Jesús de Nazaret, es el corazón de la pastoral del duelo, su exemplum y sacramentum es nuestra guía y esperanza.

Fundamentos

Visión

La presencia y acción, el anuncio y testimonio de la pastoral del duelo se iluminan con la pasión, duelo, muerte y resurrección del Señor Jesús, barco, faro y puerto de esta pastoral.

Misión

Sanar, sanear y salvar al sufriente/doliente es misión de toda la Iglesia, sacramento de salud-salvación; posada de hospitalidad y consuelo en el Espíritu; comunidad, comunicación y comunión.

Valores

Educar en el sentido de la vida, del sufrimiento, de la felicidad, de la esperanza, de la muerte y de la vida eterna.

Desarrollo

Se desarrolla online, en iglesias, universidades, hogares … Ningún grupo es igual que otro, pero normalmente tienen tres puntos clave en común: rehabilitador, catequético y evangelizador.

Conectar y sanar

Es un ministerio “de salida”, “hospital de campaña”, insertado en la koinonía, diaconía, kerigma y liturgia de la Iglesia, enriquecido por la guía y testimonio de tantos modelos de elaboración positiva de duelo.

Aceptar y crecer

Camino de la pastoral del duelo: del sufrimiento a la aceptación, del sufrimiento al crecimiento, del sufrimiento a la madurez, del sufrimiento a vivir como resucitados, del sufrimiento a la santidad.

Debatir y compartir

Con carta parroquial y diocesana, se organiza esta pastoral en equipos, a través de competentes y empáticos buenos samaritanos, expertos en el arte de la relación de ayuda en duelo.